¿Por qué meditar no es una práctica popular, en la hermosa Latinoamérica? (Parte 2).
"Antes de curar a alguien, pregúntale si está dispuesto a renunciar a las cosas que le enfermaron." Hipócrates.
¡Que bien! Esperaste con paciencia la segunda parte.
He aquí más razones del porque meditar no es popular:
A. Porque vivimos en la cultura de buscar respuestas y resultados inmediatos. (Ese no es el caso de la meditación).
Desgraciadamente han querido vender la meditación con recetas de los famosos retos de 21 días.
La práctica de la actitud de la paciencia se esta perdiendo en este siglo XXI, si no practicas la paciencia, creerás que meditar no sirve.
¿Por qué esperamos cambiar en 21 días lo que nos tiene viviendo compulsivamente y como autómatas?
Esas compulsiones enfermizas que llevamos alimentando durante años, ¿cómo pretendemos que se cambien en 21 días?
A ti practicante te digo: ¡Tomará tiempo, pero si "prácticas diariamente", dará frutos en su momento! No olvides abordar la práctica sin expectativas, por el puro gusto de realizar la meditación.
B. La meditación no es para pusilánimes. (Si no hay disposición de tu parte para realizar algo para tu bienestar, nadie lo va hacer por ti).
Nadie va meditar por ti, ni el gurú, ni el maestro, ni el facilitador.
C. Muchas personas no están dispuestas al autoconocimiento, no quieren ver aspectos que ocultan de su persona (eso que llamaba Jung "La sombra"). Prefieren cubrirlos con la máscara que dan al exterior y evadirlo.
D. Porque la meditación te hace darte cuenta que la plenitud está en el interior y el mundo te dice que lo busques acumulando allá afuera.
E. Porque abordas la práctica para verla como una herramienta utilitaria y no como una práctica para la vida.
La abordas sólo para salir corriendo a buscar beneficios y no para conocerte, la práctica puede ser que te lleve a la transformación con paciencia. El precio a pagar: práctica, práctica y más práctica.
Seguramente hay más razones.
Comentarios
Publicar un comentario