Una mujer admirable y auténtica: EKR

 




Sin duda alguna muchas personas leen las palabras: muerte, moribundo, duelo y todo lo que tenga que ver con el tema; y les incomoda, les da miedo y mejor lo evitan, como si pudieran al no hablar de este tema, evitar que un día, nuestra forma física cambie a otra. Y no hay modo de escapar de esa realidad de la vida-muerte (dos palabras que desde el punto de vista del que escribe esto, deberían de ser una, como por ejemplo la dimensión espacio-tiempo que propuso Einstein hace ya muchos años atrás, en sus teorías, sin compararme con un hombre inteligente como lo fue Einstein).

Vida-muerte, un misterio para tod@s, una realidad vivida a diario (si no lo creen, que le pregunten a todos los dolientes por la pandemia, desapariciones forzadas y otros duelos que se viven "hoy" en México y en el resto del mundo).

El día de hoy escribo sobre la mujer admirable y auténtica que "es y fue", en forma física Elisabeth Kübler-Ross. Si quieren conocer más de su vida, les invito a leer uno de sus muchos libros: "La rueda de la vida". Para que descubran por ustedes mism@s el por qué de mis elogios. 

Una pionera en el campo de la tanatología, duelo, acompañamiento digno de los moribundos y sus seres queridos. Etc. Y obvio que por ser un persona auténtica, a mucha gente le incomodaba, al grado que le llegaron hasta quemar sus propiedades, etc. (mejor lean el libro).

He aquí cinco frases de Elisabeth Kübler-Ross :

"Debajo de la ira anida el dolor, tu dolor: Es natural sentirte desamparado y abandonado, pero vivimos en una sociedad que teme la ira." 

"Siempre que pedimos a los demás que sean distintos de como son, o que sientan algo diferente, no los estamos aceptando tal como son ni aceptamos donde se encuentran".

"Los supuestos se desmoronan a nuestro alrededor cuando mueren los buenos, los justos, los entregados, los sanos, los jóvenes e incluso los que necesitamos y mas nos faltan".

"Es sólo cuando realmente sabemos y entendemos que tenemos un tiempo limitado en la tierra, y que no tenemos manera de saber cuándo nuestro tiempo se acabará, cuando vamos a empezar a vivir cada día al máximo, como si fuera el único que tenemos."

"Escuchando, llegué a saber que todos los moribundos saben que se están muriendo. No es cuestión de preguntarse ¿se lo decimos? ni ¿lo sabe?. La única pregunta es: ¿Soy capaz de oírlo?."













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