La duda, un oponente de la práctica del mindfulness
"No hay nada más terrible que el hábito de la duda. La duda separa a las personas. Es un veneno que desintegra amistades y rompe relaciones agradables. Es una espina que irrita y daña; es una espada que mata" Buddha
Sobre el modo ser: "te ayuda a salir de la tendencia natural de la mente a pensar demasiado, sobreanalizar y juzgar". Extracto del Libro: "Mindfulness, guía práctica para encontrar la paz en un mundo frenético" Autores: Mark Williams, Danny Penman.
Lo siguiente es sólo una reflexión del obstáculo de la duda y su posible relación con el "modo hacer":
Uno de los obstáculos al practicar el mindfulness, es la duda, después de un tiempo de práctica y sobretodo cuando comienzas la práctica personal sin guías y material audiovisual de apoyo. La mente elabora todo tipo de pensamientos para ser la dueña del momento. Tan pronto escoges un objeto de atención para meditar y comienzas, llegarán pensamientos como: "¿realmente lo estoy haciendo bien?", "¿esto me va ayudar con mi situación?", "no soy suficientemente bueno en esto", "llevo mucho tiempo y realmente no veo resultados". La duda toma cualquier tipo de disfraz en la mente y es muy convincente para hacerle pensar al participante durante el acto de meditar que no lo hace bien, que no es suficiente, que no funciona. Y la duda utiliza un aliado muy importante en esta tarea de convencer al practicante para abandonar el barco.
Su aliado es el modo "hacer". El modo "hacer" busca resultados, trata de llegar a un lugar, a cumplir un reto, el modo "hacer" engaña a los que se creen exitosos en sus actividades, primero porque les hace creer que son su actividad, después les hace creer que todas las situaciones en la vida se tienen que solucionar o resolver. El modo "hacer" lo tatuaron hasta en los huesos de las personas desde que comenzaron su etapa escolar, la educación clásica practica una y otra vez la idea que si le piensas, resuelves lo que sea.
Entonces cuando una persona pasa por una situación en la vida que involucra emociones, sentimientos, un duelo, depresión, ansiedad, etc. El modo "hacer" trata de resolver lo que no tiene solución solamente razonándolo. Este tipo de procesos de pensamiento racional, le causan mucha resistencia y estragos a la salud mental de las personas al practicar la mayor parte de la vida sólo en el modo "hacer" y en la duda eterna. La duda crea mucha resistencia en el practicante usando el modo "hacer".
La invitación del mindfulness es equilibrar el modo "hacer" con el modo "ser"; el modo "ser" se practica con la atención plena, te hace darte cuenta del mundo de emociones, pensamientos y sensaciones que suceden por tu mente-cuerpo en el momento presente, y te da ese espacio para "vivir" la experiencia y darle la bienvenida. Con el obstáculo de la duda, no se pelea, se le observa y se transforma dándote cuenta que no eres tus pensamientos. Muchas veces etiquetar el pensamiento cuando llega la duda es una buena manera de darse cuenta del engaño que intenta la mente.
Otro antídoto ante la duda, es recordarle constantemente como facilitadores de mindfulness a los participantes, que la única forma de hacerlo mal es no realizar la práctica. No hay otra forma de hacerlo mal, mientras le dediques un espacio y tiempo formal al acto de meditar, ya estás haciéndolo bien.
La actitud de la confianza que también se practica en el mindfulness nos apoya mucho también ante la duda, ya que al confiar en los recursos internos y en la sabiduria del cuerpo, tarde o temprano con el tiempo y disciplina se disipa la duda. Si regresa tarde o temprano con la práctica sostenida de la atención plena te das cuenta cuando llega nuevamente de visita. Incluso hasta te va hacer reír cuando la encuentres de regreso. Ese simple acto de la atención plena que te muestra que ya llego y hasta te provoca risa, le quita fuerza a la duda y es una expresión tangible de que ya no estás tan identificado con los pensamientos.
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